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Volver a empezar: acompañamiento psicológico en el proceso de recuperación de una adicción

Recuperarse de una adicción no es un punto de llegada, es un camino que se recorre paso a paso, con avances, pausas y, a veces, algún tropiezo. Si estás en ese proceso —o estás pensando en empezarlo—, quiero que sepas que no tienes que hacerlo perfecto para que cuente.

La recuperación no es una línea recta

Solemos imaginar la recuperación como una línea que sube sin parar hasta llegar arriba del todo. La realidad es distinta: hay días buenos, días de bajón, momentos de mucha fuerza y otros de mucha duda. Todo eso forma parte del proceso, no es una señal de que algo esté fallando. Acompañar la recuperación significa, sobre todo, sostenerte también en los momentos en los que el camino se hace cuesta arriba.

Las recaídas no son un fracaso, son información

Una recaída no borra el trabajo hecho hasta ese momento. Duele, sí, y puede generar mucha vergüenza, pero también puede convertirse en una fuente valiosísima de información: ¿qué la desencadenó?, ¿qué necesidad quedó sin cubrir?, ¿qué apoyo faltó en ese momento? Mirar la recaída sin castigo, con curiosidad, es lo que permite ajustar el proceso en lugar de abandonarlo.

Reconstruir la identidad más allá de la adicción

Uno de los retos más profundos de la recuperación es responder a la pregunta «¿quién soy yo sin esto?». Durante mucho tiempo, la sustancia o la conducta ocupaba un lugar central en la vida: en el tiempo, en las relaciones, en la forma de gestionar las emociones. Recuperarse implica también reconstruir una identidad y una rutina que ya no giren en torno a ella, y eso lleva tiempo.

Sostener el proceso, paso a paso

Si estás en un proceso de recuperación, estas preguntas te pueden ayudar a sostenerte semana a semana:

  1. ¿Qué necesito esta semana para cuidarme mejor: descanso, compañía, estructura, ayuda profesional?
  2. ¿Qué situaciones o personas siento que son más difíciles para mí ahora mismo?
  3. ¿A quién puedo pedir apoyo si lo necesito, y cómo se lo voy a pedir?
  4. ¿Qué pequeño logro de esta semana merece ser reconocido, aunque me parezca insignificante?

Cada semana que sostienes el proceso, aunque no sea perfecta, es una semana que cuenta. En A flor de ment acompañamos procesos de recuperación con calma, sin juicio y respetando tu ritmo, porque sabemos que volver a empezar, las veces que haga falta, también es avanzar.