Hay duelos de los que apenas se habla, y el de una pérdida gestacional o perinatal es uno de los más silenciados. Si has vivido una pérdida así, es posible que sientas que tu dolor no siempre encuentra el espacio o el reconocimiento que necesita. Quiero que sepas que ese dolor es real, y que mereces atravesarlo acompañada.
Un duelo que a menudo se invisibiliza
Socialmente, existe la tendencia a minimizar estas pérdidas, sobre todo cuanto más temprana ha sido la gestación: «era muy pronto», «podrás volver a intentarlo», «al menos ya sabes que puedes quedarte embarazada». Frases que, aunque bienintencionadas, invisibilizan un vínculo y un duelo que ya existían, aunque el embarazo no llegara a término.
Cuando el entorno no sabe cómo acompañarte
Muchas personas que atraviesan una pérdida perinatal sienten que quienes las rodean no saben qué decir, y terminan evitando el tema por completo. Este silencio, aunque no venga desde la mala intención, puede generar una soledad añadida al propio dolor de la pérdida. No tener con quién hablarlo no significa que no haya nada que hablar.
No hay una forma correcta de vivir esta pérdida
No existe un tiempo ni una manera «correcta» de vivir este duelo. Hay quien necesita hablar de ello constantemente y quien necesita silencio; quien encuentra alivio en rituales y quien prefiere seguir adelante sin marcarlos. Todas estas formas son válidas. Lo importante es que, sea cual sea tu manera, tengas un espacio donde pueda tener lugar sin prisa ni juicio.
Formas pequeñas de honrar lo vivido
Si sientes que necesitas un gesto para dar lugar a este duelo, puedes probar con alguno de estos:
- Escribir una carta a lo que perdiste, diciendo lo que necesites decir.
- Elegir un objeto, una fecha o un ritual pequeño y personal para recordarlo cuando lo necesites.
- Compartir tu experiencia con alguien de confianza, o con otras personas que hayan vivido algo similar.
- Permitirte, también, los momentos en los que no piensas en ello, sin sentir que eso es «olvidar».
Tu pérdida, y tu duelo, importan, aunque el mundo alrededor no siempre sepa cómo nombrarlos. En A flor de ment ofrecemos un espacio para acompañar duelos gestacionales y perinatales con el tiempo y el respeto que necesitan.



